martes, 4 de diciembre de 2012

Quistes aracnoideos

Los quistes aracnoideos son boslas llenas de líquido cefalorraquídeo que se encuentran entre el cerebro o médula espinal y la aracnoides, una de as membranas que recubre el sistema nervioso central (SNC) y que se encuentra situada entre la piamadre y la duramadre.
Se distinguen dos tipos de quistes aracnoideos:
- Quistes aracnoideos primarios: están presentes en el nacimiento, y resultan de anomalías en el desarrollo del cerebro y médula espinal que tuvieron lugar durante las primeras semanas de gestación.
-Quistes aracnoideos secundarios:  no son tan comunes como los primarios; se desarrollan a partir de meningitis, lesión cerebral o tumores, o también como resultado de complicaciones en neurocirugía.

Los quistes que involucran la médula espinal son raros, resultando más comunes lo que se forman en la fosa craneana media. La probabilidad de desarrollar esta patología es cuatro veces mayor en el hombre que en la mujer.

Sintomatología
Los quistes aracnoideos situados alrededor del cerebro presentan síntomas tales como : cefalea, nauseas y vómito,convulsiones, alteraciones tanto auditivas como visuales,vértigo y problemas en el equilibrio.
Los síntomas de los que se encuentran comprimiendo la médula o las  raíces nerviosas incluye dolor progresivo tanto de espalda como de piernas, y hormigueo o adormecimiento de piernas y/o brazos.

Diagnóstico
El diagnóstico requiere por lo general una resonancia electromagnética (IRM) potenciada en disfusión, lo que ayuda a distinguir los quistes aracnoideos llenos de líquido de otro tipo de quistes.

Tratamiento
La necesidad de tratamiento depende de la ubicación y tamaño del quiste; de tal forma que si éste es pequeño y no interfiere ni daña tejidos vecinos, los médicos prefieren no tratarlo.En el pasado se empleaban técnicas o procedimientos de drenaje del líquido cefalorraquídeo, pero en la actualidad, gracias a técnicas de microneurocirugía y  herramientas endoscópicas que permiten realizar cirugías mínimamente invasivas, cada vez son más los casos en los que, quirúrgicamente, se retiran las membranas del quiste para que el líquido pueda drenar dentro del líquido cefalorraquídeo y ser así absorvido.

Si estos quistes no se tratan, pueden causar daños neurológicos premanentes cuando su extensión progresiva o las hemorragias causan daños en el cerebro y/o médula espinal.

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